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Javier Aragone

Terapia Floral 

        

            La Terapia Floral es una forma de medicina complementaria vibracional reconocida y recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) desde hace décadas. Con las esencias florales se logra superar miedos, angustia, pánico, carencias afectivas o materiales, problemáticas de salud, inseguridad, abrumamiento, duelos, pérdidas, obsesiones, celos, desamor, rigidez, conflictivas de la sexualidad, aprendizaje, y prácticamente cualquier otra problemática personal.
            Con la terapia floral se puede lograr un rápido equilibrio interior, lo cual va a propiciar la sanación y salud, así como optimizar nuestra vida afectiva, social, laboral y en cuaquier otro ámbito pasible de ser mejorada. Parafraseando al Dr Edward Bach, la enfermedad surge por un conflicto entre el Alma y la Personalidad y cuando este se resuelve la enfermedad deja de tener sentido y la misma se disuelve como la nieve bajo el sol.
            La terapia floral nos ayuda a la toma de conciencia, a la transformación personal y a adquirir mayor coherencia entre nuestro interior, nuestras conductas y accionar y nuestra vida. El resultado es mayor integridad, sanidad y alegría.
            Luego de llegar a ese equilibiro saludable y feliz las esencias florales nos siguen ayudando en nuestro camino evolutivo a tomar más conciencia aún, a darnos cuenta vivencialmente que todo está unido con todo, que todos nuestros avatares tienen un sentido, que cada uno de nosotros forma parte una totalidad mayor, y a la vez que ese Todo está en nosotros, que continuamente estamos aprendiendo. Y que la vida es para vivirla con sus luces y sombras con la mayor ecuanimidad ya que todo de alguna manera es superable y transitorio.
            La TF con sus esencias florales potencian facilitando en todo sentido la Biodecodificación y el acompañamiento en Bioneuroemoción. Las esencias florales también se combinan en estupenda sinergia con la Astrología.

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Comentarios que importan sobre la terapia floral

QUÉ ES LA TERAPIA FLORAL

            La terapia floral es una forma de tratamiento reconocida, aprobada y recomendada por la Organización Mundial de la Salud OMS.
            Consiste en la ingesta directa de unas pocas gotas de la solución realizada con la combinación de las esencias florales elegidas, 6 veces por día. Con el paso de los días se van notando ya sus efectos, de una forma suave y natural. Los mismos son en principio en lo interno, y por esto entendemos los estados de ánimo, la parte emocional, los estados mentales, cualidades y estructuras del carácter, que a su vez determinan conductas, etc. Todo ello en cualquier matiz del espectro situacional y vivencial en el cual como seres humanos nos podamos encontrar.
            Todo desequilibrio, desarmonía, extremo, perturbación interior, puede ser equilibrado a través de la terapia floral TF.

PARA QUÉ SIRVEN LAS GOTAS

            Desde un punto de vista muy general, simplista, concreto e inmediato se puede decir que las gotas nos sirven para sentirnos bien y estar mejor. En todos los niveles.
            En la parte emocional por ejemplo. Nos sirven para los estados de emergencia o shock, al centrarnos y recuperarnos rápidamente. Angustia, ansiedad, nerviosismo, nos tranquilizan y estabilizan. Frente a problemas afectivos, nos ayudan a ver la situación con más claridad y desenvolvernos mejor, nos devuelven la integridad sicológica si se había perdido, fuerza para superar las penas o duelos, o para tomar decisiones difíciles según el caso lo requiera. Nos promueven y facilitan el desarrollo de la autoestima. Para superar miedos comunes que nos limitan tanto la vida sin darnos cuenta, hasta fobias. Podemos superar problemáticas de la sexualidad para vivirla plenamente en lo físico, emocional y síquico. Nos ayuda a superar los sentimientos o creencias invalidantes para acceder a una vida social y de relaciones más satisfactoria; en otra palabras para superar la soledad.

            En la parte mental. Preocupaciones excesivas, pensamientos obsesivos, memoria, mejor discernimiento, capacidad de atención, focalización, desequilibrios, facilidad de expresión, ideas rígidas, abrumamiento mental o fatiga, aburrimiento, excesivo intelectualismo, son algunos puntos que son notablemente resueltos con la TF.
            En lo espiritual, las esencias florales asimismo son valiosas para facilitar la instrospección y meditación, facilitar las conexiones con los planos superiores, volvernos al menos más intuitivos, salir del orgullo espiritual si lo hubiera, estar más concientes de aquello que nos impide evolucionar y mejorarnos como almas, tener más empatía y compasión, evitar ser parasitados o perturbados por energías adversas y ajenas.
            En la parte física, y la más importante para muchos cuando empiezan la terapia, para aliviar las más variadas dolencias, tener una actitud personal mucho más positiva frente a la enfermedad, así como facilitar y llegar a la sanación.
            Todo eso no son más que unos pocos ejemplos en los cuales es operativa la TF. Hoy día son tantas y variadas las esencias florales que se puede decir que no hay problemática del ser humano, en el plano que sea, no pueda ser tratada satisfactoriamente con ellas.
            Pero la TF no se queda en llegar a sentirse bien. Su intención última es algo más profundo que MAS ABAJO explicamos mejor.

PORQUÉ SE LLAMAN FLORES DE BACH

            La primera vez que uno entra en contacto con las “flores de Bach” lo que inicialmente surge es asociarlo con el eminente músico, autor de tantas obras archiconocidas y sublimes. Pues nada tiene que ver este Bach con las esencias florales ni terapia, ni salud ni nada de eso.
            Se las llama así porque quien desarrolló e inició esta forma de terapia, que promete revolucionar la medicina, fue el doctor galés Edward Bach. Se podría decir que fue el descubridor.

OTROS SISTEMAS FLORALES

            El Dr. Bach desarrolló un sistema compuesto por las esencias de 38 flores y una combinación especial de varias flores juntas que se llama Rescue Remedy. En este sistema están las bases para todo tratamiento floral. Las flores que él “descubrió” tratan temáticas muy básicas en todos nosotros.
            Pero con el paso de los años, si bien las problemáticas básicas del ser humano siguen siendo las mismas, las nuevas condiciones de vida hicieron aflorar otras necesidades, otros matices, que también son necesarios equilibrar y sanar. Es evidente que las circunstancias y condiciones de vida en 1930 (década en la que Bach culminó sus trabajos) son muy diferentes a las del hombre actual.
            Por ello otros investigadores en distintas partes del mundo han desarrollado, basados en el trabajo de Bach, otros sistemas florales. En ellos se encuentran esencias florales maravillosas que trabajan temas asimismo muy importantes, como sanar la carencia afectiva primaria, problemáticas específicas de la sexualidad, etc.

            En consecuencia hoy día cuando se habla de Flores de Bach, salvo que se haga una aclaración especial, bajo esa denominación se engloba a los otros sistemas florales con que el terapeuta trabaje.
            Hoy día son miles los distintos sistemas florales que existen. Pero no todos son igual de eficaces ni fidedignos.
            Los más afamados y verificados por la práctica durante décadas por terapeutas de todo el mundo son: el sistema Bach, el sistema de las Flores de California FES, el de las Flores de Bush Australian Bush Flowers, las Flores del Mediterráneo, y las Flores del Alba.

MECANISMO DE ACCIÓN DE LAS ESENCIAS FLORALES

            La TF es una forma de tratamiento o medicina vibracional. Por tanto es energía, sutiles formas de energía lo que ella aporta y modifica. No hay nada químico detectable en las gotas que se ingieren, salvo los componentes propios del agua mineral y del brandy o cognac que se usan como diluyente y conservador respectivamente.

            Ahora bien, para entender el mecanismo de acción se imponen otras explicaciones. El ser humano está compuesto por distintos campos o cuerpos de energía, el último de los cuales, el más denso, es el cuerpo físico que apreciamos con los sentidos. Es el cuerpo campo de las enfermedades que la medicina convencional trata. Los otros cuerpos son el etérico, el emocional o astral, el mental y el espiritual (son siete en total pero estamos simplificando). Sus energías son de menor a mayor vibración: el etérico es el de energía más lenta o densa (luego del cuerpo físico), mientras que el espiritual es el de energía más rápida y sutil.
            Cuando no estamos bien al menos uno de esos cuerpos tiene las energías perturbadas. La acción de las esencias florales consiste en aportar el “molde” de energía apropiado en cada caso para corregir esa deficiencia. En la primera toma esa nueva energía aportada por las flores es mínima, pero con las tomas sucesivas, se va agregando a lo anterior y permanecen más tiempo en el campo energético de la persona. Hasta que llegan a corregir totalmente la deficiencia inicial. Una vez corregida la perturbación o deficiencia energética se puede suspender la toma de las esencias florales. El equilibrio se ha recuperado, se ha logrado la sanación (en el nivel que sea).

QUÉ PASA SI SE TOMAN FLORES NO ADECUADAS

            Pueden darse varias situaciones. En la primera de ellas puede suceder que la persona tome una flor que en realidad no necesita. En este caso no pasa nada, la persona no siente nada. Como las flores son equilibradoras, son para lograr lo mejor de uno pero siempre siendo uno mismo, si por ejemplo uno está tranquilo y relajado y toma alguna flor para la ansiedad o el estrés, no pasa nada ni sentirá efecto floral alguno, porque en este caso la flor no tiene nada que aportar ni corregir, porque la persona ya tiene la misma energía que aporta la flor.
 
           Otra situación es cuando no hay coherencia entre el estado de la persona y la flor que se toma. En este caso no pasa nada, o no se dan los efectos que serían deseables en ese momento. Por ejemplo, si estoy atravesando una crisis afectiva no tiene sentido que tome flores para la creatividad, ni la memoria; mi perturbación, mi prioridad, es otra y eso es lo que hay que tratar primero.
            La tercera situación es cuando se toman flores y la persona no está preparada o no quiere equilibrar aún esa parte de su vida. En este caso la flor es adecuada, pero no el momento. No obstante el resultado para quien la toma es que no está tomando la flor adecuada. Se puede sentir incómodo, mal, movilizado, o que empeora su situación. Por ejemplo, tengo una crisis con mi pareja y quiero resolverla. Resolverla para mí implica que se supere y seguir juntos. En realidad tengo un serio problema de autoestima que no asumo, porque esa solución que quiero atenta contra ella y me hará finalmente mucho daño, porque yo resignaré cosas que son esenciales para mí. Hasta que yo no asuma de alguna manera que tengo que mejorar mi autoestima, que tome flores para la autoestima o tratar la carencia afectiva primaria en esta crisis solo me harán sentir raro, incómodo o mal, porque yo con mi situación actual quiero seguir la relación a toda costa, mientras que la solución más sana sería que plante bandera. O sea yo quiero algo (aunque esté equivocado o no sea bueno para mí), y la flor me orienta en sentido contrario: resultado, no me siento bien, porque en mi interior estoy tironeado entre fuerzas opuestas. Y si el voluntarismo es muy fuerte, se puede sentir que la flor no hace nada.

CAUSA DE LA ENFERMEDAD SEGÚN EL DR. EDWARD BACH


            Él explica en sus escritos que la enfermedad surge como consecuencia de la desconexión con el Alma, entendiéndose por tal ese núcleo trascendente e inmanente que es nuestra esencia última, la “chispa divina”, el Yo Superior, nuestro núcleo espiritual, que es el sostén y origen de la vida en uno. Esto ocurre cuando hay un conflicto entre el Alma y la Personalidad (el ego, la mente).
            Nos desconectamos de nuestra Alma cuando en nuestro devenir incurrimos en diversos tipos de “errores” que forman verdaderos nudos energéticos que bloquean en mayor o menor medida, esa conexión. Estos errores son emociones, sentimientos, estructuras de pensamiento, valores internos, conductas, etc, todo ello negativo, y que no son más que máscaras y rebusques que hacemos en nuestro camino hacia la plenitud del amor. Lógicamente con nuestras negatividades de la Personalidad erramos en esta meta, y podemos persistir en transitar estos senderos equivocados. El resultado es sufrimiento, desconexión, y finalmente enfermedad. En síntesis, la desconexión entre el Alma y la Personalidad es la ruptura de la unidad interna.

            Cuando el Alma y la Personalidad están conectadas, unidas, vamos evolucionando sin mayores inconvenientes hacia el Amor.
            Según Bach la ruptura de la unidad exterior también causa la enfermedad, y es todo aquello que nos separa de la integralidad cómica y sus equilibrios, tales como el egoísmo, la soberbia, la maldad. Esto es válido tanto entre yo con mi próximo, como yo con mi planeta. Nada mejor que las propias palabras de Bach al respecto: "Así vemos que hay dos errores fundamentales posibles: la disociación entre nuestra alma y nuestra personalidad, y la crueldad o el mal frente a los demás, pues éste es un pecado contra la unidad. Cualquiera de estas dos cosas da lugar a un conflicto que da lugar a la enfermedad".
            O sea, y esto es lo más revolucionario e importante, Bach postula que la causa última de la enfermedad NO es física, sino que es una perturbación interior (emocional, mental, etc), del Alma, espíritu o inconciente o como guste llamarlo.

CÓMO EXPLICA BACH LA ACCIÓN DEL FLORAL

            La esencia floral viene a hacer como un puente que restablece el contacto armónico entre el Alma y la Pesronalidad. Este puente de la flor opera de manera suave y natural, promoviendo la corrección una actitud negativa (conducta, sentimiento, pensamiento, modalidad, etc) de la Personalidad, porque esta negatividad entorpece el libre fluir del Alma, tanto en el cumplimiento de su destino (misión en la vida, dice Bach) como en su camino de individuación (evolución).
           
Como lógica consecuencia de corregir una actitud negativa, se aprende una lección de vida, y se adquiere una virtud. Esto es lo que hace la TF. En la medida que este proceso se hace de forma conciente, es (más) permanente.
            En todo este proceso ayuda la esencia floral: a concientizar la energía congestionada (actitud negativa), su origen, la forma de hacerla fluir nuevamente, y desarrollar y poner en acción las cualidades positivas para que esas situaciones queden definitivamente superadas.
            Por otro lado el Alma y la Personalidad con sus energías modelan analógicamente el funcionamiento del cuerpo físico. Por tanto, cuando se restablece la libre y fluida conexión entre ellos, se restablece también la armonía de funcionamiento del cuerpo físico, o sea, la salud, la sanación.
 
           En palabras del Dr. Bach: 

            "La acción de estos remedios se basa en elevar nuestras vibraciones, hacernos conocer los canales de recepción de nuestro Yo espiritual, colmar nuestras naturalezas con las virtudes que necesitamos, y hacer desaparecer de nosotros el defecto que nos está perjudicando.
            Los remedios (florales, las esencias florales) curan, no atacando la enfermedad, sino colmando nuestros cuerpos con las hermosas vibraciones de Nuestra Naturaleza superior, es presencia la cual la enfermedad se funde como la nieve bajo el sol".

OBJETIVOS ESPECÍFICOS DE LA TERAPIA FLORAL - ROL DEL TERAPEUTA

            Como terminamos de ver, según Bach la enfermedad es resultado de un conflicto entre la Personalidad y el Alma. Esto es una desconexión del espíritu -nuestra esencia real y última, el Yo Superior- de nuestro ego o yo inferior. Así nuestro ego, perdida la conciencia de su realidad espiritual, se siente solo, aislado, desconectado. Porque no recibe la radiante energía de la chispa divina que nos da la vida. Por ende, esta literal desconexión energética en cuestión de tiempo desencadena alguna dolencia o enfermedad.

            
El objetivo de la TF es restablecer esa conexión y que el espíritu vuelva a fluir libremente y sin interferencias hasta los cuerpos más densos.
            Según Bach esta ruptura de la comunicación entre el espíritu y el ego inferior ocurre por algún “error” que cometemos en nuestro camino evolutivo hacia la Unidad. Errores que pueden ser sentimientos y emociones negativas, valores equivocados, conductas adversas, estructuras de pensamiento negativas por los resultados finales que nos traen, que son: infelicidad, dolor, desamor, enfermedad.
            El efecto de la esencia floral es proveer el molde energético adecuado que corrige ese bloqueo del Alma. Se da así la mejoría y solución de lo que estaba malamente afectado. Pero ese mejoramiento será transitorio si la persona no toma conciencia del cambio, ni pone voluntad en ello. Porque luego de pasado el efecto floral, la persona volvería a las mismas actitudes o “errores” que llevaron a la anterior desconexión.
            Aquí es donde surge el valioso papel del proceso de la TF con un profesional competente, para alcanzar realmente una mejora de fondo, definitiva del problema. En el proceso de la entrevista floral, del intercambio con el terapeuta, hay 3 objetivos que siempre están presentes:

● ayudar a entender que los padecimientos de quien consulta tienen un origen interno (emocional, sicológico, sentimientos negativos, rigidez de estructuras, defectos personales, resistencias, miedos, etc), y que dependen en última instancia exclusivamente de uno mismo. Este es el paso de la toma de conciencia y conocimiento de la causa del problema.

● AYUDAR A ACEPTAR que esas facetas adversas u oscuras también son parte de uno. Aquí la franqueza, sinceridad, honestidad y humildad para consigo mismo son ineludibles para admitir que uno está mal y debe hacer correcciones, cambios.

● AYUDAR A TRANSFORMAR eso negativo que generó el bloqueo, sea por el abrazo compasivo de las propias debilidades que en una especie de magia se convierten en elementos positivos integrados, sea por el desarrollo de las virtudes opuestas (reemplazar la ansiedad por la paciencia, la ira por la aceptación, etc), o por la vía que sea necesaria. Entonces las trabas desaparecen y se restablece la conexión con el espíritu.

            Resumiendo, el objetivo último de la TF es EVOLUCIONAR, madurar, crecer, en todos los niveles, llegar a vivir el designio espiritual con naturalidad en lo cotidiano, ser espirituales en nuestra vida real y concreta. Y más aún, las últimas generaciones de esencias nos ayudan a evolucionar en el mismo campo espiritual al trabajar temáticas muy puntuales y sutiles.
            En el feliz cumplimiento de todo este proceso yace el objetivo de la TF y el compromiso del terapeuta.

DIFERENCIA ENTRE ESENCIAS FLORALES Y ACEITES ESENCIALES

            Los aceites esenciales son como bien lo dice su nombre, aceites que se extraen por distintos métodos, de flores, u otras partes de la planta, según sea el aceite en cuestión. Son complejos productos químicos, naturales, que tienen efectos físicos y síquicos. Cuando se aplican en masajes, se absorben a través de la piel, y así se producen los efectos físicos. Cuando por distintos métodos se volatilizan (un perfume, un spray, un hornillo, etc), su efecto es a través del olor, y tienen efectos en el siquismo. La Aromaterapia es la disciplina que se ocupa de los aceites esenciales.
            En cambio las esencias florales su contenido y efecto es energético o vibratorio, desde el punto de vista químico son agua mineral y brandy, nada más. Son prácticamente inodoras. Su efecto es por la ingesta de la dilución.

DIFERENCIA ENTRE ESENCIAS FLORALES Y HOMEOPATÍA

            Suelen parecerse en la forma de la ingesta, y en que cuando la homeopatía trabaja con las altas potencias sus efectos van dirigidos al carácter y lo sicológico. Pero los orígenes de preparación de unas y otra son distintas.
            Las esencias madres de las esencias florales se preparan con agua mineral natural, en las que se pone la flor (seleccionada y cortada con cuidados especiales, etc) durante unas horas, hasta que la flor pierde su lozanía. Llegado ese momento, se retira la flor, y la esencia madre ya está hecha. Se combina esa agua con cierta proporción de brandy que oficia de conservador, y nada más. El agua ha tomado nada más que la energía de la flor, no tiene nada químico.

            En cambio las titnturas madre de la homeopatía son verdaderos concentrados del producto original, que a través de sucesivas diluciones, llega a ser prácticamente indetectable desde el punto de vista químico, quedando a medida que las potencias son más elevadas solo un molde molecular o energético. Pero el origen es químico.

TERAPIA DE MOSTRADOR O SESIÓN DE TERAPIA

            Cuando una persona busca tomar “flores”, “las gotitas de Bach”, esencias florales o simplemente florales, se presenta el dilema de cómo llegar a la combinación de flores adecuada a la persona, de cómo es o hacer el tratamiento.
            La primera posibilidad es la autoprescripción. La persona tiene más o menos información, lectura, estudio o similar acerca de la acción de cada esencia floral y en base a eso se hace una combinación de flores de lo que le parece más adecuado en ese momento. Va con la receta al lugar de confianza donde se la preparan (una homeopatía, algunas farmacias) y listo. Como es lógico la cuestión acá es que hay muy poca objetividad, y por más imparcial que se pretenda ser con uno mismo, seguramente se dejan de atender aspectos que son significativos, y que contribuirían a un resultado óptimo. O sea, se obtienen resultados, pero quedarían áreas ciegas sin tratar.
            Otra posibilidad es ir la mostrador. Uno se acerca a una homeopatía o lugar donde preparan las diluciones que se toman de las esencias florales, le cuenta a quien le atiende sus necesidades, y en base a eso la persona del mostrador la hace enseguida una combinación o receta. Según el conocimiento, las ganas, o tiempo que tenga la persona que le atiende, puede que establezca un diálogo más o menos profundo para indagar más acerca de su tipo de personalidad, problemática, motivaciones, síntomas físicos, o lo que le parezca necesita aclarar para darle las flores que le sirvan. Esta breve conversación, según las disponibilidades del local, puede ser o no frente al resto de las personas presentes, en público. Obviamente no existe ni la privacidad ni la disponibilidad de tiempo necesarios, para hacer una correcta prescripción. Tampoco habría un seguimiento, para ver cómo evoluciona la persona en el tiempo, sus reacciones, etc.
            Así que en este caso de acudir a la receta del mostrador, los resultados si los hay pueden ser superficiales, transitorios. He visto que muchas personas se acercaron de esta manera a la TF y quedaron defraudados, no tuvieron en su opinión acción las flores, o similares resultados, lo cual les llevó a un descreimiento, y a descartar en adelante este tipo de tratamiento.
            Lo ideal es que Ud, o la persona que quiere tomar flores para que realmente le sirvan, busque a un Terapeuta Floral, o lo que es lo mismo alguien con formación profesional en el tema. Los tratamientos florales a veces son breves, unas pocas sesiones bastan para encauzar convenientemente las cosas y encontrar al menos el alivio necesario para seguir adelante. Otras veces el tratamiento puede ser más prolongado, en el que se atienden aspectos más profundos o más viejos, y los resultados son más integrales y estructurales. Pero sea breve o no, cuando bien prespcriptas las flores, siempre se siente su efecto y quedamos cambiados.
            La forma de trabajar es combinar una cita con el terapeuta. Luego en la sesión se plantea el motivo de la consulta, y los objetivos a lograr. Se habla en profundidad y con todos los matices o derivaciones posibles de la problemática puntual o inquietud que el consultante trae. El diálogo se extiende porque el terapeuta necesita saber acerca de la manera de ser del consultante, hábitos, reacciones, qué tipo de vida lleva, de su trabajo, de sus dolencias, sus filosofías o valores de vida, y cualquier otro dato o asunto que para el caso pueda ser relevante. Porque se atiende a la persona como un ser integral, como un todo, un conjunto de cuerpo físico, alma (emociones), mente y espíritu, que vive en el mundo material, vinculado con otras personas.
            Se hace así una primera combinación floral que la persona toma. En la sesión siguiente (entre dos semanas y un mes después según el caso) se evalúa la respuesta, resultados, y se puede modificar esa primera fórmula si fuera necesaria. Seguramente el consultante tiene cambios y van surgiendo otros requerimientos. Y así sucesivamente, hasta llegar al objetivo deseado.
            Como se puede apreciar este tipo de trabajo no se puede hacer en 5 minutos sobre un mostrador, sino en la consulta del Terapeuta Floral que con sus conocimientos, experiencia y compromiso, le va a dispensar todo el tiempo y dedicación necesarios.
            Obviamente esto no es más que una brevísima explicación del proceso de la TF en sí, de la mejor manera de tomar las flores.



            Hace unos cuantos años atrás estaba visitando a un amigo siquiatra en Bs.As. Mientras él daba unas vueltas y terminaba de hacer sus cosas me tira un libro y me dice “andá, mirá eso que es interesante”. Era “La medicina floral de Edward Bach” de la Dra María Luisa Pastorino (fue de los primeros libros del tema, sino el primero, por estas latitudes). Lo empecé hojear con cierta desconfianza pero me atrapó y no pude dejar de leerlo. Ahí mismo, en unas pocas horas. Fue como una revelación, había encontrado algo que busqué por mucho tiempo sin saberlo, adentro mío se hizo un enorme “clic” y cerraron muchas cosas. Una nueva comprensión había nacido en mí.
            Cuando pocos días después volví a Montevideo me puse a buscar las flores como desesperado para tomarlas. Quería probar esa medicina milagrosa que parecía mágica, que además era el complemento ideal para mi actividad de astrólogo, ya que había flores que venían a paliar las problemáticas arquetípicas que generaban ciertos planetas. Luego de mucho indagar me enteré de una única homeopatía en Montevideo que tenía las Flores de Bach y preparaba recetas.
           
Pues allí fui, me hice preparar una combinación (de acuerdo a los mínimos conocimientos que en ese momento tenía, además no conocía gente acá que se dedicara a ello) y así empecé a tomarlas. A partir ahí mi vida cambió. Porque yo cambié.
            Algo que era tan bueno, tan natural, con tan notables efectos, no podía quedármelo solo para mí, tenía que compartirlo con otros. ¡Así que con el entusiasmo del momento a todas las personas de mi alrededor les hacía tomar flores! (les agradezco desde acá su paciencia y la confianza). Y seguí viendo resultados.
            Había empezado un romance que hasta el día de hoy sigue. En el camino estudié, leí, fui a cursos, seminarios, me hice Terapeuta Floral. Y el camino sigue, porque en esta área siempre hay más para aprender, porque cada persona que se presenta es una nueva totalidad por descifrar, un nuevo camino que se abre.
            Por todo lo anterior espero que Ud se decida a tomar flores, que encuentre un Terapeuta Floral competente, y que sea su tratamiento floral tan positivamente transformador como lo fue para mí.

Ante cualquier duda, interrogante, inquietud, no vacile en escribirme aquí

 

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